26 de agosto de 2025
La segunda etapa del programa Sembrando Vida está en marcha con los objetivos de fortalecer el desarrollo y comercialización de productos con valor agregado por medio de la ciencia y tecnología.
Por un lado, se impulsarán los productos generados por sembradoras y sembradores en sus Comunidades de Aprendizaje Campesino (CAC) con medidas como el registro de marcas, indicaciones geográficas —incluida la denominación de origen— y la colocación en puntos de venta, explicó Columba Jazmín López Gutiérrez, subsecretaria de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural de la Secretaría de Bienestar y responsable de Sembrando Vida.
Actualmente, este Programa para el Bienestar cuenta con cerca de mil 600 productos en diferentes presentaciones de valor agregado, entre ellos totopos, tostadas, jugos, chocolates, café, cacao y mermeladas, además de frutas frescas como durazno, limón, plátano, piña y papaya.
En su participación en el pasado taller de capacitación “Requerimientos para productos procesados”, la funcionaria indicó que se elaborará un sistema de gestión que permitirá la trazabilidad de los productos, a fin de que la persona que adquiera un producto pueda saber dónde fue hecho.
A su vez, la directora divisional de Innovación Comunitaria y Propiedad Industrial del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), Talía Vázquez Alatorre, añadió que Sembrando Vida puede aprovechar las indicaciones geográficas y las denominaciones de origen para impulsar y proteger al mismo tiempo los productos que se generan en ciertas zonas, como textiles y café.
Los productos con alguna indicación geográfica certificada valen hasta 70% más en el mercado exterior, destacó.
La segunda etapa de Sembrando Vida también tendrá la vinculación de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti).
La meta es que por medio de la investigación y tecnología, las y los sembradores reduzcan sus costos de producción, mejoren la conservación de los agroecosistemas y de las semillas, y tengan mayor eficiencia en su trabajo, que resulte en un mayor bienestar.
En una reunión de trabajo en la Secihti, la subsecretaria López Gutiérrez señaló que la inclusión de la tecnología en la producción agrícola traerá grandes beneficios para las personas sembradoras, al reducir las horas de trabajo.
“No tienen por qué ser tantas horas bajo el sol, no tiene por qué ser trabajo desgastante y físico todo lo que se haga en el campo; tenemos que reducir costos, así como eficientar el trabajo”, precisó.
En tanto, la subsecretaria de Ciencia y Humanidades de la Secihti, Violeta Vázquez-Rojas Maldonado, resaltó que las y los investigadores de especialidades como agroecología, ingeniería química, economía social, ingeniería en alimentos, manejo de plagas y enfermedades de cultivos, genética, biodiversidad y producción de semillas, están en la disposición y tienen el interés de contribuir con las y los sembradores.
En el fortalecimiento de Sembrando Vida también sumarán esfuerzos la Secretaría de Economía y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), entre otras dependencias del Gobierno de México, todos con la meta de consolidar un programa integral con componentes ambientales, sociales, sanitarios y de organización económica.
Plasmado ya en la Constitución de México como un derecho del pueblo, Sembrando Vida ofrece a sus 416 mil derechohabientes un pago mensual de 6 mil 450 pesos, entregados siempre de manera directa y sin intermediarios por medio de la tarjeta del Banco del Bienestar.
En 2025, Sembrando Vida llega a 24 entidades del país:
|
|
Desde el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador, Sembrando Vida se ha consolidado como motor de transformación rural. Hoy, el segundo piso de la Cuarta Transformación, encabezado con la misma visión de justicia social por la presidenta Claudia Sheinbaum, fortalece el campo, genera desarrollo local y reafirma su compromiso con el bienestar de quienes trabajan la tierra.
Este programa es público, ajeno a cualquier partido político. Queda prohibido el uso para fines distintos al desarrollo social.