3 de febrero de 2026
En La Escuela Es Nuestra, las decisiones sobre las mejoras en los planteles las toma la comunidad escolar.
Para hacer esto posible, cada escuela forma dos comités con tareas distintas. Uno administra los recursos y el otro vigila su buen uso.
Ambos se integran por madres, padres, tutoras y tutores elegidos en la asamblea en la que también se revisan las necesidades del plantel y se decide de forma democrática qué obras o mejoras se realizarán.
El Comité Escolar de Administración Participativa (CEAP) es el encargado de ejercer el apoyo económico que llega al plantel, se ocupa de las compras, de supervisar trabajos y de comprobar ante la comunidad el uso de cada peso.
Para asegurar una administración clara y ordenada, este comité tiene los cargos definidos de presidencia, secretaría técnica y vocalías, además de la tesorería.
Por su parte, el Comité de Contraloría Social tiene la función principal de vigilar. Su labor es revisar que lo que el CEAP acordó se cumpla conforme a las reglas de operación de La Escuela Es Nuestra, observar que las compras coincidan con lo planeado y elaborar los informes de seguimiento.
También informa a la comunidad sobre avances y puede señalar irregularidades, si es necesario.
🏫 ¿Cómo se integran y para qué sirve cada comité de La Escuela Es Nuestra?
Comité Escolar de Administración Participativa (CEAP)
- ¿Quién lo integra? Madres, padres, tutoras y tutores elegidos en asamblea escolar.
- ¿Qué hacen? Administran los recursos de La Escuela Es Nuestra. Deciden compras. Custodian, aplican y comprueban los gastos.
Comité de Contraloría Social
- ¿Quién lo integra? Madres, padres y tutores distintos a los del CEAP.
- ¿Qué hacen? Vigilan el uso correcto de los recursos. Dan seguimiento, reportan y verifican que todo se haga conforme a las reglas.
🤔 ¿Estudiantes y personal docente participan en los comités?
Los estudiantes no integran los comités. Pueden expresar necesidades en asambleas, pero no administran ni vigilan recursos públicos, porque esas responsabilidades legales solo pueden recaer en personas adultas.
Tampoco el personal docente y directivo integran los comités. Sí acompañan institucionalmente las asambleas y facilitan la organización, pero no deciden, no administran y no supervisan recursos, para evitar conflictos de interés.
La separación entre administrar y vigilar es fundamental. Permite que haya contrapesos, evita conflictos de interés y fortalece la confianza entre las familias, el personal escolar y el propio programa.
Gracias a esta estructura, La Escuela Es Nuestra promueve una organización escolar más fuerte y transparente. Las familias deciden, supervisan y ven resultados. Y la escuela mejora de manera directa, sin intermediarios y con la participación activa de su comunidad.
Este programa es público, ajeno a cualquier partido político. Queda prohibido el uso para fines distintos al desarrollo social.